jueves, 9 de junio de 2011

Tengo que despedirme de ti de alguna forma,

pero para variar, no sé ni cómo empezar. Seguramente este dolor tendría que haber sido expulsado de alguna forma antes, porque no me viene demasiado bien por estas fechas; digamos que ya tengo bastante. Supongo que yo solita me lo he buscado de alguna manera. Oh, mírame, ya vuelvo a echarme las culpas de nuevo a mí misma.

De todo esto he aprendido algo. (mentira). Por ejemplo, que más me vale no volver a pensar en todo lo que tenga que ver con sentimientos durante un largo periodo de tiempo, por mi bien, porque sino voy a acabar más despedazada de lo que estoy en estos momentos. Siento mucho si he supuesto algún tipo de pérdida en tu vida. (tiempo, por ejemplo, que es escaso y valioso). A decir verdad, yo no me arrepiento de ningún segundo ni chorrada alguna que me hayas llevado a hacer. Tampoco voy a retirar lo que dije con anterioridad en algunos de estos escritos. Te lo dejo aquí, por si algún día te apetece pasearte y leer la magia que hacías sentir en alguien. En mí. Ojalá que encuentres a alguien que sepa hacerte feliz de verdad, que te conozca y sepa cada uno de los recovecos de tu corazón. Que sepa darte algo más que palabras... Cuando leas esto a lo mejor te da por pensar que estoy bastante bien, por lo dulce que estoy intentando ser con respecto a esto. Pero créeme cuando te digo que esto me va a llevar mucho tiempo. Anda, si no es mucho pedir, deséame al menos que a mi vida llegue también alguien que me quiera. Y... ahora es cuando empiezo a abusar descaradamente de los puntos suspensivos porque ya no se qué más podría decirte. (hay algo en mis ojos que me está exigiendo salir, pero me esfuerzo en que no lo haga). Quédate esto como un regalo, porque es tuyo, habla de ti. Solo quiero acabar con algo más, pero creo que ya ni tengo derecho a decírtelo, así que, te dejo libre ese pensamiento, para que imagines de forma cercana cómo podría sonar este adiós...

Dime que se me escapa a parte del tiempo.

No sé que hago aquí, es más, no tendría ni por qué haber empezado a escribir otra vez. Pero se ve que no podemos renegar de nosotros mismos, que siempre vamos a mostrar lo que somos tarde o temprano. Me fui, con la intención de escapar a lo que me perseguía, o que por lo menos pensaba que era así. A decir verdad, escapaba de ti, de todos estos años. Intenté ver la vida a través de los ojos de los otros, de tratar de comprender si es tan gratificante y merece tanto la pena esconderse detrás de algo que no tiene sentido. Y sí, a ellos les funciona, pero no a mí. Lo siento, pero no puedo cubrirme con una máscara y levantar el telón, no puedo sentirme como uno de sus personajes. Tampoco puedo coger los hilos entre mis manos y manejar marionetas a mi antojo. Se divierten, se lo pasan bien, pero no son felices. Al intentar escribir sobre la vida de otras personas, sobre sus emociones, sus historias, me he dado cuenta de que no se me da tan bien como pensaba. No es fácil, no puedes meterte en la piel de alguien de repente y sentir el mundo como ellos lo perciben. Al final he acabado yo otra vez conmigo misma, parece ser que lo único que se me da bien es contar mi propia historia, o lo que quiera que sea esto. ¿Alguna vez has sentido que se te agotan las palabras? O que ni si quiera te llegan cuando las necesitas. Hace un tiempo oí un comentario que, siendo sincera, me hizo más gracia que otra cosa. 'Es que no se trata de palabras'. Claro. Tampoco se trata del tiempo, ni de sus cambios, ni de las caídas, ni de los buenos momentos, ni de las trampas, ni de los sueños. Se trata de nosotros mismos...¿es eso? De nuestras acciones. De la repercusión que tiene cada una de ellas. Universal, acción-reacción. Pero hay algo más. A ver quien es el valiente que me dice que no le importa en absoluto lo que vayan a decir sobre su decisión, sobre lo que quiere. Siempre vas a tener a alguien rondándote que te de su opinión o te diga que eres gilipollas. Siempre va a estar el lado de tu cabeza que te diga lo que es razonable y lo que no. Siempre vas a poder elegir porque es tu vida. Es tuya, y de nadie más. Dime a mí de que sirve estar condicionado por un comentario, un pensamiento o algo contrario, algo que no les guste a los demás y a ti sí. Ahí es donde actúa cada uno, ahí es donde se habla. Es entonces cuando se GRITA. Expulsas lo que quieres decir o demostrar, sin más rodeos, lo que te da la real gana. Así que, está bien, lo más probable es que mi modo de hacer las cosas no sea el más adecuado, porque yo no tenga el sentido del riesgo tan desarrollado como otras personas. Pero es mi manera, y la hago así. ''Cariño'', aquí es donde entran las palabras.

lunes, 9 de mayo de 2011

De momento esta poetisa se despide,


con más arrugas en el corazón que nunca. No recordaba lo difícil que era dejar ir a alguien. Pero supongo que es hora de comprobar esa vieja frase que dice 'si de verdad amas a alguien, déjale ir'. Pues bien, si en verdad esto no ha servido para nada y no es más que un sueño dentro de un sueño, vuela. Y que te voy a decir yo que ya no te haya dicho... ¿que seas feliz? Esa ha sido mi intención de siempre. Si consideras que no es así... bueno, ya que más da, solo quiero que sepas que tampoco ha sido fácil para mí. No tengo ni ganas de buscar palabras que dejen algo con sentido; esto va a quedarse muy vacío, incluida yo.











<< Cuánto se gritó diciendo nada
no pudimos ver con tanta luz
yo buscaba el cielo en tu mirada
y nunca sabré lo que encontraste tú

Que te traigan flores las mañanas
que no pases noches sin dormir
que el sueño se pose en tus pestañas..>>



http://www.youtube.com/watch?v=HIXWWdIOeCE





domingo, 8 de mayo de 2011

Qué malas son las alergias,



sobre todo esas que son de amor, que llegan poquito después de la primavera y que consiguen poner los pelos de punta a cualquiera. No le ofrezcas baladas, ni tampoco sabores dulces tipo algodón de azúcar. Ella lo que quiere ahora es estar sola, acompañada sin su remedio, el que todavía no ha tenido el placer ni la oportunidad de conocer. Está cansada, dejando vacías sus expectativas de futuro y sus pasiones más eléctricas. Tumbada sobre la cama piensa en cómo ha podido suceder tanto en tan poco tiempo, y lamentándose de lo pasado se echa la culpa a ella misma. 'Idiota', es lo primero que le llamo cuando me dice que todo esto ha sucedido por ella. Y me dice una y otra vez que no va a llorar, que quiere reprimirse, escapar. En un espacio de más de seis mil segundos se vale de mi consuelo, de mis abrazos, del calor que él ya no volverá a ofrecerle. 'Pasará, todo lo malo acaba por esfumarse', y segundos después de haber dicho semejante cosa me doy cuenta de que se trata de una mentira, porque a veces, aunque queramos sacar a palos los fantasmas de nuestra vida, algunos se quedarán ahí esperándote en lo que llamamos recuerdo, propinándote una paliza mental en una de tus venidas abajo de moral. Verás una y otra vez todos esos besos que parecían hechos de algún material a prueba de radioactividad, que parecían no romperse nunca. ¿Y sus fotos? ¿Qué harás con ellas? Serán imágenes recubiertas del polvo más dañino que existe, de tu melancolía insostenible. Y es que nadie está hecho a prueba de bombas, y menos los amigos que se te derrumban un sábado por la noche después de que les hayan desgarrado el alma. Se ha llevado su energía, le ha regalado una prisión de anhelo e invierno. Cuando todo esto pase, entonces sí que vendrán los buenos tiempos otra vez, aunque nunca vayas a saber dónde se esconde el próximo puñal. 'Aguanta, respira, sé fuerte'. ¿Dejar caer a un amigo en un momento así? Imposible. De esta forma volvió caminando hacia su casa, con balas en sus tobillos, con unas alas marchitas de tanto amor irrevocable. 'Estoy bien', ahora la que miente es ella. Me abraza, y veo como una canción hace sombra en sus pasos. 'Duerme tras el vendaval, sueña con despertar en otro tiempo y en otra ciudad...'

jueves, 5 de mayo de 2011

No buscaba nada,


bueno, en realidad sí. Cuando esta mañana alcé la cabeza tú estabas ahí. Tus ojos se asemejaban a dos grandes ventanales por donde entraba la luz y, cómo no, volviste a dejarme atrapada. El tiempo se esfumó o quizás solo quedó ralentizado lo máximo posible, el caso es que para mí dejó de existir, al igual que todo lo que nos rodeaba en ese mismo instante. ¿Qué fueron en realidad? ¿Quizás cinco? ¿Seis segundos, tal vez? No tengo ni idea, pero me fui sonriendo por dentro hacia mi casa. Porque me mirabas, porque nos miramos, porque en ese espacio mi alma te acariciaba.

martes, 3 de mayo de 2011

Back to the start now.

Porque a veces hacen falta segundas, terceras y hasta cuartas partes para volver a intentarlo. Será como empezar de nuevo, pero contigo. Cuento segundos para tenerte...

lunes, 2 de mayo de 2011

Tú fumas,




Él trata de escapar,
Nosotros nos miramos,
Vosotros enfurecéis,
Ellos juzgan,

Y yo, yo solo te quiero una vez más.

sábado, 30 de abril de 2011

Desde aquella noche

las palabras han tomado otra forma. He pasado horas encerrada en un cuarto, contemplando como los rayos de Sol caían en frente mía, todo me invitaba a salir afuera, pero aunque quisiera no podía. A veces los pensamientos tienen tanto poder sobre uno mismo que no basta con tener fe y querer hacer algo, simplemente te quedas ahí, como si el mundo no rodase ni una milésima de segundo, como si lo único que contase en ese momento fuese tú y tu libertad de elegir. En una de esas horas malgastadas he cerrado con cuidado los ojos y he intentado recordar qué idea del amor tenía cuando era más pequeña, cuando no podía imaginar si quiera lo que ese término puede abarcar. Entonces volví a verme de más pequeña, sosteniendo en mis manos un libro, un cuento. Sinceramente, a mi nunca me gustaron las historias en las que el príncipe rescataba a la bella princesa de aquella magnifica y encantada torre que estaba custodiada por un terrible dragón. Yo siempre quise saber por qué la princesa no era capaz de matar por su cuenta al dragón, de salir valerosa de aquella aventura, y de huir con su príncipe o sola, como ella eligiese. Me doy cuenta ahora de que ese dragón puede compararse con los miedos y fantasmas que viven día a día en la historia de cada persona. Uno es capaz de vencerlos por su cuenta si quiere, claro que le costará mayor esfuerzo que si se deja ayudar por la afilada espada de alguien, ya sea un amigo o una persona importante para ti. Así que si lo miramos desde esta perspectiva, existen millones de princesas que siguen viviendo en su torre por miedos insospechados, por dragones que no son capaces de extinguir. Quiero imaginarme a mi misma con ese valor y ser capaz de enfrentarme a todos mis miedos. Acabaré con el dragón, saldré de la torre, lo que no se es si cuando salga de allí avance con o sin el príncipe. A lo mejor ese día se ha cansado de tanto esperarme.

sábado, 16 de abril de 2011

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Haces que fumar forme parte de tu teatro, ¿hay algo más en tu guión que debería tener en cuenta?
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viernes, 15 de abril de 2011

Esta noche.

Esta noche el suelo va a vibrar, todo va a estar a la altura de mis pies, mis tacones van a volar alto. Azul en mis piernas y rojo en mi boca, atisbos de luz en ti. Ten cuidado, ya quedas sobre aviso, porque si logro estar a menos de dos metros de ti, será el fin del mundo.

jueves, 14 de abril de 2011

Tu escribes canciones de amor,

y yo palabras que ni si quiera llegan a alcanzarte.

Déjame que te cuente...

Que estos últimos días se están haciendo más insoportables de lo normal. No te he visto por ningún sitio y has dejado que mi cabeza vuelva a provocarme mareos, y miedos, y dudas. No sé tú pero yo estoy harta de tener que andarme siempre con lo mismo, de tener que valorar la felicidad de otras personas antes que la mía. ¿Por qué una cosa tan sencilla cómo querer a alguien puede desencadenar en todo esto? Verte ahí todos los días, ver cómo podría estar a tu lado, y tener que morirme aquí con mis ganas. Con lo sencillo que sería... una palabra, solo eso, y al mundo que le den por el culo, yo solo quiero ser feliz contigo. Dime de qué sirven todos esos murmuros, el 'qué dirán', toda esa mierda. ¿Por qué no empezar a pensar un poco más en ti? En lo que quieres, en lo que deseas. Si nos pasamos toda la vida meditando lo que podría suponer una decisión, cuántos saldrían heridos, cuántos podrían salir por patas... ¿merece la pena? No sabes lo que pesa una sonrisa en mi cara cuando ni si quiera tengo ganas de vestirla, cuando tengo que fingir que estoy de maravilla. No voy a seguir engañándome a mi mísma, así que, si las cosas se quedan igual de frías que siempre, no esperes verme sonreír. Y si lo hago alguna vez, será para no tener que escavar mi propio agujero y hundirme allí, en frente tuya. ¿Cuánto va a durar esto? Ni yo misma estoy segura de poder aguantar un día más sin decirte lo que llevo tanto tiempo escondiendo a tus ojos, el fuego que se alimenta de mí. ¿Sabes? Estos días también me he dedicado a pensar cómo sucedería esa escena, como avanzaría hasta a ti sin meditarlo más de tres veces, como el mundo se pararía en un tiempo infinito de tres segundos, cómo te vomitaría mis palabras delante de quién sabe cuántas personas, cientos de miradas clavadas en mí, y luego... luego esa parte está totalmente en blanco. Nunca se me ha dado demasiado bien predecir los finales.

lunes, 11 de abril de 2011

Mi pequeño señuelo.

Es así. Por una vez en mi vida, me siento como una basura espacial, porque le retengo secuestrado, accidentalmente, por si acaso las cosas se ponen más chungas de lo que están. Le estoy utilizando mientras que tú bailas en la cuerda de equilibrio, mientras que te decides entre venir o quedarte ahí como siempre, sostenerte en una nube más del firmamento. Que no estaría mal, porque eres hermoso y todo lo que brilla ahí arriba tiene un significado, según todas esas personas importantes que escriben cuentos para niños. Pero sería aburrido y repetitivo, ya que si me vuelvo egoísta como lo estoy siendo en estas últimas semanas, me cuesta avanzar sabiendo que existe la opción de tenerte más cerca. ¿Es mucho pedir? Sufriendo un ataque repentino de optimismo, debería decir que no creo que sea tan difícil conseguir algo por lo que luchas desde hace siglos, aunque también sea lo mismo por lo que caes una y otra vez. A los humanos nos gusta equivocarnos, tropezarnos con la misma piedra y seguir en el ruedo, pensando que la próxima vez será la definitiva. Todo tiene sus inconvenientes, pero de verdad que sería capaz de dejarlo todo solo por probar un poquito de tu cielo, que en este infierno ya está empezando a hacer calor, y me abraso por momentos.

viernes, 8 de abril de 2011

Un sitio abarrotado,

miles de personas, unos cuántos miles más de números, ganas de descargar adrenalina... Cientos de ojos, y entre tantos, los tuyos. Una mirada. Dos, tres... Entonces, haces que vuelva a caer. Empiezo a desenterrar sentimientos que estaban cerrados bajo llave, bajo la prohibición y el juramento de que no volverían a salir más. Pero llegas y me dejas por los suelos, precisamente hoy. Es aquí donde me paro a pensar qué estoy haciendo, cuál es mi camino. No sé si tengo un hueco en tu vida, ni tampoco estoy segura de qué es exactamente lo que debería hacer ahora. Lo único de lo que estoy segura en estos momentos, es que ya no va a ser fácil volver a actuar como si no sucediese nada, como si tú y yo no tuviésemos nada que decir. Aún sigo preguntándome cómo es posible llegar a sentir un vínculo tan fuerte con alguien a quien ni si quiera has tenido la suerte de estrechar entre tus brazos, pero algo me dice que vale la pena luchar. Esta vez.