jueves, 5 de mayo de 2011

No buscaba nada,


bueno, en realidad sí. Cuando esta mañana alcé la cabeza tú estabas ahí. Tus ojos se asemejaban a dos grandes ventanales por donde entraba la luz y, cómo no, volviste a dejarme atrapada. El tiempo se esfumó o quizás solo quedó ralentizado lo máximo posible, el caso es que para mí dejó de existir, al igual que todo lo que nos rodeaba en ese mismo instante. ¿Qué fueron en realidad? ¿Quizás cinco? ¿Seis segundos, tal vez? No tengo ni idea, pero me fui sonriendo por dentro hacia mi casa. Porque me mirabas, porque nos miramos, porque en ese espacio mi alma te acariciaba.

martes, 3 de mayo de 2011

Back to the start now.

Porque a veces hacen falta segundas, terceras y hasta cuartas partes para volver a intentarlo. Será como empezar de nuevo, pero contigo. Cuento segundos para tenerte...

lunes, 2 de mayo de 2011

Tú fumas,




Él trata de escapar,
Nosotros nos miramos,
Vosotros enfurecéis,
Ellos juzgan,

Y yo, yo solo te quiero una vez más.

sábado, 30 de abril de 2011

Desde aquella noche

las palabras han tomado otra forma. He pasado horas encerrada en un cuarto, contemplando como los rayos de Sol caían en frente mía, todo me invitaba a salir afuera, pero aunque quisiera no podía. A veces los pensamientos tienen tanto poder sobre uno mismo que no basta con tener fe y querer hacer algo, simplemente te quedas ahí, como si el mundo no rodase ni una milésima de segundo, como si lo único que contase en ese momento fuese tú y tu libertad de elegir. En una de esas horas malgastadas he cerrado con cuidado los ojos y he intentado recordar qué idea del amor tenía cuando era más pequeña, cuando no podía imaginar si quiera lo que ese término puede abarcar. Entonces volví a verme de más pequeña, sosteniendo en mis manos un libro, un cuento. Sinceramente, a mi nunca me gustaron las historias en las que el príncipe rescataba a la bella princesa de aquella magnifica y encantada torre que estaba custodiada por un terrible dragón. Yo siempre quise saber por qué la princesa no era capaz de matar por su cuenta al dragón, de salir valerosa de aquella aventura, y de huir con su príncipe o sola, como ella eligiese. Me doy cuenta ahora de que ese dragón puede compararse con los miedos y fantasmas que viven día a día en la historia de cada persona. Uno es capaz de vencerlos por su cuenta si quiere, claro que le costará mayor esfuerzo que si se deja ayudar por la afilada espada de alguien, ya sea un amigo o una persona importante para ti. Así que si lo miramos desde esta perspectiva, existen millones de princesas que siguen viviendo en su torre por miedos insospechados, por dragones que no son capaces de extinguir. Quiero imaginarme a mi misma con ese valor y ser capaz de enfrentarme a todos mis miedos. Acabaré con el dragón, saldré de la torre, lo que no se es si cuando salga de allí avance con o sin el príncipe. A lo mejor ese día se ha cansado de tanto esperarme.

sábado, 16 de abril de 2011

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Haces que fumar forme parte de tu teatro, ¿hay algo más en tu guión que debería tener en cuenta?
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viernes, 15 de abril de 2011

Esta noche.

Esta noche el suelo va a vibrar, todo va a estar a la altura de mis pies, mis tacones van a volar alto. Azul en mis piernas y rojo en mi boca, atisbos de luz en ti. Ten cuidado, ya quedas sobre aviso, porque si logro estar a menos de dos metros de ti, será el fin del mundo.

jueves, 14 de abril de 2011

Tu escribes canciones de amor,

y yo palabras que ni si quiera llegan a alcanzarte.

Déjame que te cuente...

Que estos últimos días se están haciendo más insoportables de lo normal. No te he visto por ningún sitio y has dejado que mi cabeza vuelva a provocarme mareos, y miedos, y dudas. No sé tú pero yo estoy harta de tener que andarme siempre con lo mismo, de tener que valorar la felicidad de otras personas antes que la mía. ¿Por qué una cosa tan sencilla cómo querer a alguien puede desencadenar en todo esto? Verte ahí todos los días, ver cómo podría estar a tu lado, y tener que morirme aquí con mis ganas. Con lo sencillo que sería... una palabra, solo eso, y al mundo que le den por el culo, yo solo quiero ser feliz contigo. Dime de qué sirven todos esos murmuros, el 'qué dirán', toda esa mierda. ¿Por qué no empezar a pensar un poco más en ti? En lo que quieres, en lo que deseas. Si nos pasamos toda la vida meditando lo que podría suponer una decisión, cuántos saldrían heridos, cuántos podrían salir por patas... ¿merece la pena? No sabes lo que pesa una sonrisa en mi cara cuando ni si quiera tengo ganas de vestirla, cuando tengo que fingir que estoy de maravilla. No voy a seguir engañándome a mi mísma, así que, si las cosas se quedan igual de frías que siempre, no esperes verme sonreír. Y si lo hago alguna vez, será para no tener que escavar mi propio agujero y hundirme allí, en frente tuya. ¿Cuánto va a durar esto? Ni yo misma estoy segura de poder aguantar un día más sin decirte lo que llevo tanto tiempo escondiendo a tus ojos, el fuego que se alimenta de mí. ¿Sabes? Estos días también me he dedicado a pensar cómo sucedería esa escena, como avanzaría hasta a ti sin meditarlo más de tres veces, como el mundo se pararía en un tiempo infinito de tres segundos, cómo te vomitaría mis palabras delante de quién sabe cuántas personas, cientos de miradas clavadas en mí, y luego... luego esa parte está totalmente en blanco. Nunca se me ha dado demasiado bien predecir los finales.

lunes, 11 de abril de 2011

Mi pequeño señuelo.

Es así. Por una vez en mi vida, me siento como una basura espacial, porque le retengo secuestrado, accidentalmente, por si acaso las cosas se ponen más chungas de lo que están. Le estoy utilizando mientras que tú bailas en la cuerda de equilibrio, mientras que te decides entre venir o quedarte ahí como siempre, sostenerte en una nube más del firmamento. Que no estaría mal, porque eres hermoso y todo lo que brilla ahí arriba tiene un significado, según todas esas personas importantes que escriben cuentos para niños. Pero sería aburrido y repetitivo, ya que si me vuelvo egoísta como lo estoy siendo en estas últimas semanas, me cuesta avanzar sabiendo que existe la opción de tenerte más cerca. ¿Es mucho pedir? Sufriendo un ataque repentino de optimismo, debería decir que no creo que sea tan difícil conseguir algo por lo que luchas desde hace siglos, aunque también sea lo mismo por lo que caes una y otra vez. A los humanos nos gusta equivocarnos, tropezarnos con la misma piedra y seguir en el ruedo, pensando que la próxima vez será la definitiva. Todo tiene sus inconvenientes, pero de verdad que sería capaz de dejarlo todo solo por probar un poquito de tu cielo, que en este infierno ya está empezando a hacer calor, y me abraso por momentos.

viernes, 8 de abril de 2011

Un sitio abarrotado,

miles de personas, unos cuántos miles más de números, ganas de descargar adrenalina... Cientos de ojos, y entre tantos, los tuyos. Una mirada. Dos, tres... Entonces, haces que vuelva a caer. Empiezo a desenterrar sentimientos que estaban cerrados bajo llave, bajo la prohibición y el juramento de que no volverían a salir más. Pero llegas y me dejas por los suelos, precisamente hoy. Es aquí donde me paro a pensar qué estoy haciendo, cuál es mi camino. No sé si tengo un hueco en tu vida, ni tampoco estoy segura de qué es exactamente lo que debería hacer ahora. Lo único de lo que estoy segura en estos momentos, es que ya no va a ser fácil volver a actuar como si no sucediese nada, como si tú y yo no tuviésemos nada que decir. Aún sigo preguntándome cómo es posible llegar a sentir un vínculo tan fuerte con alguien a quien ni si quiera has tenido la suerte de estrechar entre tus brazos, pero algo me dice que vale la pena luchar. Esta vez.

martes, 5 de abril de 2011

miércoles, 30 de marzo de 2011

Dime por qué


cuando ya tengo casi decidido lo que voy a hacer, apareces tú de repente y me vuelven a surgir dudas. Ya sabes, ese tipo de dudas que no te dejan dormir, que se alimentan de falsas ilusiones.

lunes, 28 de marzo de 2011

Ay,ay,ay...


Empieza regalándome palabras de chicle, con la intención de que calen muy hondo en mí. Y lo está consiguiendo, y me da miedo ver que finalmente empiezo a avanzar sin ti. Tiré los dados y ahí está mi suerte...